Con casa llena, el Centro celebra la vida y obra del investigador y sociólogo latinoamericanista de larga tradición académica

Dasein es un concepto filosófico que significa “ser-ahí” o “estar-ahí” que, para el Dr. John Saxe-Fernández, era un concepto fundamental y lo sigue siendo, más todavía a los 85 años. ¿Por qué? “Porque el tiempo se ha ido acabando. Uno se va aproximando a pensar en el ser, interesado en su ser y esa es la esencia de esa noción de la filosofía existencial”, dijo Saxe, en el evento de homenaje a sus 85 años, que cumplirá el próximo día 26 de enero. Realizado el pasado 22 de enero de 2025, en el Auditorio del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH-UNAM), titulado “John Saxe-Fernández: Un pensamiento crítico y latinoamericano a sus 85 años”, el emotivo evento reunió colegas, alumnos y exalumnos, amigos y familiares del homenajeado.

“El ser es un ser interesado en qué es y se comporta hacia lo que es como su única posibilidad”, afirmó Saxe, reconocido sociólogo latinoamericanista e investigador de CEIICH. “Por eso, la invitación que me hizo el director [del CEIICH, Mauricio Sánchez Menchero] me ha dejado conmovido. Es una edad próxima al fin y ese fin debe exigir una reflexión. ¡Qué cosa! Debería existir la eternidad”, reflexionó, emocionado, en la mesa que compartió con el Dr. Mauricio Sánchez Menchero, director del CEIICH, y el Dr. José Gandarilla, investigador del Centro.
“Es un gusto tenerlo aquí para poder escucharlo en torno a todo lo que ha sido su trayectoria intelectual, académica y de acción social que ha sido muy importante en nuestro país y en América Latina, básicamente, pero también en Estados Unidos”, resaltó Sánchez Menchero.
En el intercambio, se hizo un pasaje sobre su historia personal y académica, incluyendo el origen de su familia. “Es una familia que viaja a Estados Unidos desde Rusia, antes de la Unión Soviética; pero está el Zar”, contó Saxe al público en el Auditorio CEIICH, en la Torre II de Humanidades. “El Zar decidió que iba a quitar a todos los judíos que hubiera con propiedad en San Petersburgo. Y eso es lo que obliga a mi familia, al principio de siglo XX, a migrar a Nueva York.”

Posteriormente, habló de su estancia en Costa Rica, otro pasaje importante en su biografía personal y académica, y de su filiación al Partido Liberación Nacional. “En Costa Rica, cuando uno llega a los 16, 17 años, se inscribe en un partido político. Es un Estado muy politizado desde temprana edad”, dijo. A esa edad, recibió una invitación para un seminario sobre reforma agraria, tema al cual se dedicó durante muchos años, en un colegio manejada por mujeres en Estambul. Terminada esa estancia, llega por primera vez a México.
A colación, José Gandarilla remarcó cómo la llegada a México del colega coincidió con un momento muy interesante de la UNAM. “Don Pablo [González Casanova] era el director de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales. Estamos hablando de un muy activo seminario como el de problemas científicos y filosóficos de México”, resaltó.
En su recurrido académico en distintos países, John Saxe-Fernández se encontró con figuras reconocidas internacionalmente que también tuvieron impacto, de algún modo, en su jornada. Frustrado por los costes elitistas de la educación universitaria en Estados Unidos, Saxe cuenta que buscó becas y termina en la Universidad de Brandies. Ahí, Saxe-Fernández conoció, por ejemplo, a Herbert Marcuse. “El impacto de Herbert Marcuse es extraordinario, en un ambiente rodeado de anticomunismo”, dijo Saxe. En la misma época, también conoció a Angela Davis, filósofa, política feminista.
“Para redondear esto del ambiente de Brandeis, han encontrado el primer manuscrito de Marcus del Hombre Unidimensional recientemente hace dos años”, añadió Sánchez Menchero. “Su preámbulo es tal vez más drástico que con el que inicia su obra Marcus, y que luego retira”, concluyó.
“Entonces viene la hora de buscar donde ir a trabajar y veo que en una universidad hay un profesor llamado Irwin Horowitz con el que me pelearé mucho, un pleito total”, recordó Saxe-Fernández. Después, mencionó el significativo impacto de otro profesor en otra universidad, Alvin Gouldner, sociólogo estadounidense que realizó un estudio histórico y crítico de la teoría social de Platón.

Minutos después, José Gandarilla sugirió una analogía: “Uno podría jugar con la idea y decir que John Saxe-Fernández es nuestro Noam Chomsky. Más bien, diría al revés: Noam Chomsky es el Saxe-Fernández de allá. Porque Chomsky mismo dice que él se politiza del año 68 en adelante”, destacó.
Al finalizar el conversatorio, Sánchez Menchero da un panorama del legado de Saxe en la UNAM: “Tu formación en la UNAM, tu trabajo en la UNAM, tu experiencia, tu visión crítica, ha dejado muchas páginas escritas donde tu pensamiento nos queda como testimonio.”
Luego de ese recuento, algunos pupilos de Saxe le dedicaron algunas palabras: “Puedo decir que para mí ha sido la influencia más importante académicamente. Yo no sabía que iba a terminar en la investigación y la docencia, pero un día me invitaste a trabajar contigo y aquí sigo; no me he podido ir de la UNAM”, dijo uno de sus becarios. “Quiero agradecerte, reconocer todo el potencial de tu pensamiento, que está vivo y está dando vueltas. Todas y todos tus estudiantes hemos quedado marcados de por vida en esa incidencia del pensamiento crítico.” Se leyeron mensajes y saludos de las personas que se unieron a este homenaje en línea.
Finalmente, el público le cantó emotivamente las mañanitas y se compartió un pastel para celebrar la vida y obra de John Saxe-Fernández, entrañable colega y amigo. Mucha vida para él.

