En los albores del siglo XXI hemos ingresado a lo que sólo puede calificarse como una nueva ecuación energética global signada por la incertidumbre en torno a la disponibilidad de crudo en las cantidades exigidas por una demanda mundial creciente, con implicaciones profundas para México y la región latinoamericana. La inseguridad ocasionada por la dependencia estadounidense de petróleo importado, dramatizada por la crisis energética de 1970 y la consolidación del nacionalismo petrolero árabe y del llamado tercer mundo, impactó de manera sustancial la relación bilateral con México, cuyo renovado interés, acompañado de una ingerencia notable de los instrumentos de proyección de poder estadounidenses, es llevar a PEMEX a un punto de venta. El lector tiene un sus manos un compendio de esfuerzos derivados tanto de la investigación como de la larga y significativa experiencia técnico-científica y político-sindical de participantes en la gesta y drama del desarrollo del sector de la energía, de los campos petroleros, de la petroquímica, del gas natural, así como el de las fuerzas sociales y políticas que sustentan la necesidad de mantener y recuperar la soberanía energética del país. Lo anterior es el resultado de un largo proceso que culmina en un coloquio llevado a cabo en el CEIICH de la UNAM, en donde analistas del mundo académico del país, así como sobresalientes especialistas del ramo reflexionan ampliamente sobre los efectos de la política energética implantada en el país desde 1982, y las formas de enfrentar los dilemas de la generación de energía, de servicios fundamentales como el transporte, tanto en el nivel nacional como en el internacional. A su vez, se ofrecen planteamientos alternativos, abordándose dilemas centrales como: ¿energía nuclear en un país solar?, y sobre fuentes renovables y otras tecnologías.