Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades

El CEIICH aporta bases teóricas para consolidar la perspectiva interdisciplinaria en el CCH con un criterio de transversalidad

La transversalidad en el bachillerato permite promover el pensamiento crítico con apego a valores que auspician el bien común, tales como el respeto a la dignidad de todas las personas y la promoción de la libertad y la igualdad. Las doctoras Norma Blazquez Graf, María del Carmen Legorreta Díaz, Margarita Maass Moreno, Ayari Genevieve Pasquier Merino y el doctor Juan Carlos Villa Soto, personal académico del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México coincidieron en lo anterior al impartir el curso-taller “Educación Integral en el Bachillerato desde una Perspectiva Interdisciplinaria” organizado por la Dirección General del Colegio de Ciencias y Humanidades de esta Universidad.

El objetivo de este curso taller, realizado del 1 de septiembre al 6 de octubre de 2023, modalidad en línea, fue aportar bases teóricas y pautas metodológicas para consolidar la integración de las ciencias y las humanidades en el modelo educativo del CCH desde un criterio de transversalidad con relación a cuatro ejes temáticos, a saber: 1) la equidad de género, 2) la construcción de ciudadanía, 3) la sustentabilidad y 4) las culturas de información, comunicación y conocimiento.

En la sesión “Inclusión de género en educación, ciencia y tecnología”, la doctora Norma Blazquez Graf señaló que el feminismo conjunta una teoría filosófica con gran rigor conceptual y un movimiento social, político, económico y cultural. Las corrientes teórica y política del feminismo siempre están asociadas. El movimiento social, agregó, le da contenido a la parte teórica y esto permite generar nuevas categorías. La principal categoría es la de género que nos permite analizar la organización social en que vivimos. Desde esta filosofía política se propone crear conciencia y condiciones para transformar las relaciones sociales: pretende la igualdad entre las personas y eliminar cualquier forma de discriminación o violencia contra las mujeres.

La categoría de género, agregó la doctora Blazquez, nos ha permitido preguntarnos, entre otras cosas: ¿cómo es la participación de las mujeres en la generación de conocimiento científico?, ¿qué ocurre cuando las mujeres se incorporan a este proceso?, ¿cómo influye el género de las personas sobre los métodos, conceptos, teorías y estructuras de organización de la ciencia?, ¿cómo es que la ciencia reproduce los esquemas y prejuicios sociales de género? y ¿cómo es el conocimiento científico que se fue generando con estos sesgos androcéntricos?  A partir de las respuestas a estas preguntas se plantea la inclusión de género o la transversalización de género en la educación y en la ciencia. La crítica feminista a la ciencia ha permitido mostrar esta realidad compleja y cómo se pueden romper paradigmas dominantes e insuficientes para explicarla, acotó la investigadora.

En la sesión “Enseñanza y sustentabilidad: retos y propuestas”, la doctora Ayari Pasquier Merino se refirió a la idea del desarrollo sostenible que se definió en la ONU desde la década de los ochenta como el desarrollo que satisface las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones. Comentó que una de las metas de la Agenda 2030 es que a través de la educación para el desarrollo sostenible se garantice que todos los estudiantes adquieran conocimientos teóricos y prácticos que impulsen la adopción de estilos de vida sostenible. Esto implica la igualdad de género, la cultura de la paz y no violencia, así como la valoración de la diversidad cultural. La educación para el desarrollo sostenible no se puede reducir a la esfera de lo ambiental, requiere vincularse con las esferas de lo social, precisó.

La doctora Pasquier afirmó que uno de los retos de la educación para el desarrollo sostenible es promover una ciudadanía que sea consciente y que sea activa. Si no se construyen visiones de futuro que generen esperanza se puede inhibir la acción del estudiantado en vez de promoverla. Agregó que es posible fortalecer la integración transversal de los contenidos que promueven el desarrollo sostenible para que todos los educadores tengan conocimientos del tema. Si se logra una sinergia positiva se puede lograr que las y los estudiantes se activen y participen en el diseño de soluciones sostenibles en sus propias comunidades, apuntó.

Al referirse a la “Construcción de ciudadanía y desarrollo sustentable”, la doctora María del Carmen Legorreta Díaz explicó que la mayor parte de los procesos de dominación se dan porque los intereses personales se colocan como predominantes y ocurre el conflicto entre intereses personales y el bien común. El abuso de poder se resuelve con contrapesos de poder. Las asimetrías son movibles por las iniciativas de los grupos subalternos, por ejemplo de los ciudadanos cuando se les ve como súbditos. Además de las relaciones de dominación existen las relaciones de liberación, también conocidas como “poder con” en referencia a la relación con otras personas para liberarse. Un ejemplo es el proceso que condujo a la conquista de derechos civiles de la población afroamericana liderado por Martin Luther King. También existen las relaciones denominadas “relaciones para”, indicando el propósito de desarrollar bienestar, el cual se logra cuando hay una satisfacción simultánea, equilibrada y sensible al contexto de nuestras necesidades personales, de las necesidades relacionales y de las necesidades colectivas.

La doctora Legorreta señaló que además de los aspectos ideológicos y culturales se ha reconocido el carácter psico-político de las relaciones de dominación. Una de las soluciones para vencer el miedo a ejercer un derecho ya conquistado es el empoderamiento. Éste tiene tres dimensiones que están integradas: a) la interpersonal (la autoestima, la capacidad de regular las emociones, etc.); b) las relaciones interpersonales (por ejemplo, las relaciones de género) y c) las relaciones colectivas que tenemos, por ejemplo, con el gobierno, apuntó.

En la sesión “Cibercultur@ y Comunidades Emergentes de Conocimiento Local”, la doctora Margarita Maass Moreno indicó que la cibercultur@ como objeto de estudio busca describir y explicar cómo construyen conocimiento las comunidades; pero de manera aplicada también se puede entender como valor de desarrollo social, pues transforma actitudes y formas de relacionarnos y organizarnos para producir alimentos, textos, prácticas culturales, etcétera. Este término, dijo, está compuesto de tres elementos: el prefijo ciber, que alude al arte de conducir (kybernetes), la cultura, que refiere el cultivo, y la @ que significa un crecimiento en espiral. En este sentido, se refiere a pilotear los procesos culturales que conduce a un crecimiento de las comunidades y su empoderamiento a partir de un trabajo colectivo. Está en el centro del tejido de tres grandes culturas: la cultura de información, la cultura de comunicación y la cultura de conocimiento. Estas tres culturas nos permiten, agregó, formar comunidades emergentes de conocimiento local y localizados a través del trabajo en red y de la interdisciplinariedad. La doctora Maass aseguró que la cibercultur@ nos permite ayudarnos y caminar juntos sin dejar fuera a nadie. De este modo se gana en autoestima, autodeterminación y fortaleza grupal. La cibercultur@ se confunde con la cultura del ciberespacio, pero si bien puede aprovechar las tecnologías de la información y la comunicación no requiere de tecnologías sofisticadas. Un lápiz y un papel son artefactos tecnológicos que permiten trabajar en comunidad de manera horizontal, puntualizó.

Al referirse a la “La perspectiva interdisciplinaria en el modelo del CCH”, el doctor Juan Carlos Villa Soto señaló que la interdisciplina tiene un rasgo muy particular en el Colegio con implicaciones profundas para la construcción de un proyecto de vida y para sentar las bases de los estudios superiores. Consolidar la integración de las ciencias y las humanidades en el modelo educativo del CCH desde un criterio de transversalidad puede favorecer la construcción de un marco epistémico común en el que se expresen valores que amparen el bien común. Agregó que se podrían conjugar estos valores en cada eje temático como conectores que integren los conocimientos de diversas materias a través del tipo de preguntas que formulan las y los estudiantes respecto a problemas no solo del ámbito socioambiental sino también familiar e incluso personal. El doctor Villa Soto precisó que las dimensiones cognitiva, operacional y afectiva de la interdisciplinariedad están presentes en el modelo del CCH y se despliegan en su parte activa como un aprender a aprender, un aprender a hacer y un aprender a ser. Desde esta síntesis se puede fortalecer el pensamiento de la complejidad, aseguró.

En representación del doctor Benjamín Barajas Sánchez, Director General del CCH, la licenciada María Elena Juárez Sánchez, Secretaria Académica del Colegio, agradeció la participación en este curso de quienes integran las comisiones de ajuste de los programas de estudio, así como al equipo docente del CEIICH. Esta actividad es muy importante en el contexto del trabajo que están realizando las comisiones, apuntó.

El equipo docente del curso elaboró un documento de retroalimentación dirigido a los más de ciento diez participantes con el doble propósito de valorar sus trabajos y destacar las principales contribuciones de este ejercicio como un insumo para el proceso de ajuste de los programas de estudio del CCH. Este reporte también se entregó a las licenciadas Mayra Monsalvo Carmona, Secretaria General, y María Elena Juárez Sánchez, Secretaria Académica del Colegio.

El contenido de esta retroalimentación reflejó el conocimiento adquirido por las y los participantes de las bases teóricas y las pautas metodológicas para consolidar la integración de las ciencias y las humanidades en el modelo educativo del Colegio. Asimismo, en el reporte se presentaron las propuestas de implementación de la interdisciplina asumidas por dichos participantes en las actividades realizadas en este curso-taller de veinte horas de duración. Entre las propuestas destacan: la aplicación de la metodología del Aprendizaje Basado en Proyectos y en Preguntas; la creación de espacios de trabajo colaborativo para aplicar esta metodología; el trabajo en equipo desde una visión de conjunción de conocimientos sustentada en la escucha activa; la formación del profesorado en educación interdisciplinaria y el trabajo colegiado de éste; la creación de espacios de convergencia y diálogo, así como de convivencia en actividades extracurriculares que promuevan la confianza y el intercambio de conocimientos basado en el respeto, la tolerancia y el reconocimiento del trabajo del otro. Estas iniciativas incluyen una mayor relación del CCH con los centros e institutos y con las escuelas y facultades de la UNAM.

Contacto
Enlaces de interés

Directorio Oficial de la UNAM

Dirección General de Asuntos del Personal Académico

Defensoría de los Derechos Universitarios

Lineamientos Generales para la Igualdad de Género en la UNAM

Consulta aquí nuestro aviso de privacidad

 Simplificado

 Integral

COMENTARIOS Y SUGERENCIAS

 

tecnologia@ceiich.unam.mx

Hecho en México, todos los derechos reservados 2025. Esta página puede ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando no se mutile, se cite la fuente completa y su dirección electrónica. De otra forma requiere permiso previo por escrito de la institución. Sitio web administrado por el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH).